Hay viajeros que primero eligen el destino y después buscan dónde comer.
Y existen otros que hacen exactamente lo contrario.
Encuentran un restaurante, un mercado o un platillo que quieren probar y construyen todo el viaje alrededor de él.
Eso es parte de lo que hace tan interesante al turismo gastronómico: permite conocer un territorio a través de sus ingredientes, cocineros, mercados y recetas.
Y qué mejor manera de vivir esta experiencia que viajando para descubrir cómo sabe cada lugar:
- Oaxaca, México: una cocina que cuenta historias
Oaxaca demuestra que un viaje gastronómico no necesita comenzar dentro de un restaurante sofisticado.
Puede empezar en un mercado.
Entre moles, tlayudas, quesillo, chocolate, maíz, chiles y mezcal, la cocina oaxaqueña mantiene una relación inseparable con su territorio.
Una visita puede incluir mercados tradicionales, cocinas familiares, restaurantes contemporáneos y comunidades productoras.
- Lima, Perú: tradición y creatividad
Lima se ha convertido en uno de los grandes referentes culinarios de Latinoamérica.
Su cocina reúne productos del Pacífico, los Andes y la Amazonía junto con influencias indígenas, españolas, africanas, chinas y japonesas.
Por eso una misma ciudad puede ofrecer ceviche tradicional, cocina nikkei, cocina chifa y restaurantes de alta gastronomía.
- San Sebastián, España: comer entre pintxos
En San Sebastián, parte de la experiencia consiste en moverse.
Entrar a un bar.
Pedir un pintxo.
Continuar al siguiente.
Esta forma de descubrir la ciudad permite transformar una comida en un recorrido.
La región vasca también cuenta con una fuerte cultura culinaria que combina producto, tradición y cocina contemporánea.
- Tokio: donde hasta lo aparentemente sencillo exige precisión
Sushi.
Ramen.
Yakitori.
Tempura.
Soba.
La cocina japonesa permite realizar prácticamente un viaje diferente alrededor de cada especialidad.
Una de las experiencias más interesantes de Tokio consiste precisamente en alternar restaurantes especializados con mercados y establecimientos pequeños.
El lujo no siempre determina la calidad de la experiencia: algunos recuerdos gastronómicos pueden comenzar frente a una barra con apenas unos cuantos lugares.
- Bangkok: comer también sucede en la calle
Bangkok demuestra que una ciudad puede entenderse a través de puestos, mercados y pequeños restaurantes.
Curries, noodles, sopas, mariscos, arroz, frutas tropicales y combinaciones entre sabores ácidos, dulces, picantes y salados hacen de Tailandia uno de los grandes viajes gastronómicos de Asia.
- Bologna: pasta, ragú y tradición
Bologna puede convertirse en una parada imprescindible si el viaje gira alrededor de la cocina italiana.
El organismo oficial de turismo italiano describe Bologna como una de las capitales gastronómicas del país, donde la tradición artesanal del centro histórico incluye pasta fresca, ragú y mortadela. Italia.it
Aquí observar cómo se prepara pasta a mano puede ser tan interesante como comerla.
Tu próximo viaje también puede empezar con un sabor
Tal vez quieras probar pasta recién hecha en Italia.
Ceviche en Lima.
Pintxos en San Sebastián.
Mole en Oaxaca.
O ramen en Tokio.
Y si después de leer esto ya empezaste a pensar qué destino quieres probar primero, este 24 y 25 de octubre de 2026 podrás visitar el Outlet Viaja y Vuela en el WTC de la Ciudad de México para explorar alternativas y comenzar a buscar ese viaje gastronómico que tienes pendiente.